Operación Liborio para asesinar a Fidel Castro
La CIA, además de preparar y financiar acciones terroristas a lo largo del territorio cubano a mediados de 1960, pretendía asesinar al líder de la Revolución Fidel Castro, mientras hablaba en el entonces Palacio Presidencial, y luego disparar contra el pueblo que acudía al lugar.
La CIA propició a los contrarrevolucionarios prepararse desde el edificio situado en la Avenida de las Misiones No. 29, apartamento 8-A, a unos 50 metros del Palacio Presidencial (hoy Museo de la Revolución), en cuya terraza norte tenían lugar frecuentes actos de masas.
Allí fue llevada una bazooka y otras armas con las cuales cometer el magnicidio el cuatro de octubre de 1961.
Después de disparar la bazooka serían lanzadas contra la población varias granadas para propiciar la fuga.
La detención de una de las complotadas sembró el terror en los restantes y estos huyeron del país o se ocultaron hasta su posterior captura.
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